Fuentes web
Entradas
Comentarios

Paseando por el casco histórico, barrio de Santa Marina, me encuentro una bicicleta aparcada a la rejas de una ventana de una casa abandonada; de las muchas que existen a día de hoy.

¿Y tú qué trucos usas para evitar el robo, o partes, de la bicicleta? Contar experiencias, no sé… horas aparcada en la calle, candados etc.

Según el artículo Menos coches, más espacio de Ecologistas en Acción la superficie urbana dedicada al automóvil en nuestras ciudades es [...] entre el 20 y el 30% del total, alcanzando en urbanizaciones de nueva construcción porcentajes del 40%.

En Córdoba es totalmente cierto, basta salir a la calle. Córdoba se adapta al coche y crece para el coche. Sólo en espacio dedicado al aparcamiento y su circulación es un gran consumidor de él.

Circunvalaciones, reducción de aceras, menos bulevares, menos árboles, plazas invadidas, etc.

Una imagen dice más que mil palabras, y viendo el ejemplo de una calle del casco histórico (Barrio de Santa Marina) y el estado de sus calles por el pasar de sus cuatro ruedas y grandes dimensiones.

Muy al contrario de la creencia mayoritaria de que el carril bici quita espacio al automóvil. Gana espacio y velocidad. Se asegura que la calzada es suya, no hay más vehículo que él.

En cuanto a la bicicleta la echa de la calzada, la degrada como vehículo de pleno derecho, al arcén y aceras. Pierde todo su potencial de vehículo urbano, invade espacio peatonal, pierde velocidad y seguridad.

Lo único que se consigue con el carril bici, cuando no es acera-bici, es quitar aparcamiento o un carril. Con el consiguiente cabreo vecinal con la población ciclista.

Se pierde total derecho a circular por la calzada en lugares donde las condiciones son muy propicias, y deseables, para la circulación ciclista en la calzada. Como ejemplo: la vía de servicio de la Avd. Carlos III (enlace carril-bicista) y la Avenida de Linneo (enlace carril-bicista).

2Ni grandes ni pequeños. El tamaño no importa. Los grandes partidos tan solo hacen lo que los pequeños aún no pueden. Este 20N... YO NO VOTO.

Este viernes once de noviembre, a las 17:25, ha sido atropellado un cicleatón en el cruce de la calle Campo de San Antón con la avenida Barcelona por un policía local en motocicleta.

La noticia, como es habitual, hace la vista gorda con la acera bici de la avenida Barcelona y apenas da detalle de cómo se ha producido el accidente: Una joven ciclista resultó ayer herido tras sufrir un atropello por un agente de la Policía Local. El incidente tuvo lugar en torno a las 17:25 en el cruce de la calle Campo de San Antón con la avenida Barcelona. Fuentes del Servicio de Emergencias Sanitarias 112 informaron ayer de que el agente, de 37 años, circulaba por dicha vía en moto cuando colisionó con el ciclista [...]

¿Cómo supongo que el cicleatón iba por la acera bici? En la fotografía que acompaña la noticia se ve la calle Campo de San Antón, muy cerca de un paso de peatones regulado por semáforo en ámbar intermitente; cruzar con precaución para los vehículos  que vienen de la avenida Barcelona.

Momento en el que un operario retira la motocicleta del agente.

Es lógico pensar que el policía local estaba circulando por la calzada, en la avenida Barcelona, y el cicleatón estaría cruzando la calle por el paso de peatones. La noticia habla de atropello, sin embargo, el atropello no se produce entre vehículos. Dice la DRAE: Dicho de un vehículo: Alcanzar violentamente a personas o animales, chocando con ellos y ocasionándoles, por lo general, daños.

¿Entonces qué? La joven estaba cruzando el paso de peatones bajada de su bicicleta. No, seguramente no. Iba montada, su amada acera bici, la ha conducido a uno de los muchos cruces peligrosos producido por la anomalía creada a un vehículo, la bicicleta que desarrolla mayor velocidad que un peatón, donde se ha producido la colisión.

Detalle cruce con Campo San Antón

Si esta muchacha hubiese circulado por la calzada, respetando las normas universales de circulación, habría estado en el carril, junto a la moto del policía local, cruzando la calle como vehículo y no como un peatón y no habría sido atropellada como un cicleatón.

Ésta, y otras muchos accidentes más, se pueden evitar con una simples medidas:

  1. Eliminación de la acera bici. Crea cruces extremadamente peligrosos para un vehículo, la bicicleta, al obligar tomar cruces como un peatón, en ángulos ciertamente peligrosos.
  2. Educación vial a los ciclistas y consideración de la bicicleta como vehículo de pleno derecho y obligación en la calzada.

Espero poder recavar más información. Todo apunta a otro accidente en una acera bici.

Magnifico resumen visual de mi amigo Pedro Pablo de la presunta situación dada con el cicleatón accidentado. Gracias, compañero.

Detalle visual del accidente

La Euro Cámara aprobó, el pasado día 27, un informe sobre seguridad vial. Destacar una medida propuesta por el informe:

Limitar la velocidad máxima en zonas residenciales a 30km/h: El Parlamento Europeo recomienda que se introduzcan un límite de velocidad de 30 km/h en las zonas residenciales y en todas las calles de un solo carril en las zonas urbanas que no dispongan de un carril de bicicletas independiente, con el fin de proteger mejor a los usuarios más vulnerables;

¿Qué gana los cochistas con el carril bici? Más espacio y velocidad.

  • Espacio: Se echa a la bicicleta, como vehículo de pleno derecho (y con deberes, por supuesto), de la calzada.
  • Velocidad: Límite de velocidad en 50km/h.

Espero que estén orgullosos los señores segregacionistas. Gracias por destruir el potencial y la calificación de la bicicleta como vehículo urbano.

Visto en Ciudad Ciclista: El Parlamento Europeo declara el carril-bici herramienta de utilidad para favorecer la velocidad del coche en tu puta ciudad.

Reciclar

Reciclar es una de estas palabras de moda. Hay continuas campañas que nos incitan a reciclar lo que eufemísticamente se llaman ahora “residuos sólidos urbanos” y antes “basura”. Y nos piden que introduzcamos en diferentes contenedores los papeles y cartones, los recipientes y la basura “orgánica”, además de las pilas, los cartuchos de tinta, etcétera. Todo ello por el medio ambiente, parece ser.

Realmente cuando yo era pequeño se reciclaba muchísimo, pues el papel lo vendías o lo cambiabas por tebeos, libros, etcétera; por las botellas te hacían un descuento al comprar otra, el trapero -profesión desaparecida- te daba botijos o cacharros por trapos, metales y cosas así. Finalmente, el basurero recogía el resto de la basura totalmente gratis, y solo le dabas una propina, el aguinaldo, por Navidad.

Ahora, el Ayuntamiento te cobra una cantidad por recoger la basura. He omitido el “te” porque eres tú el que llevas la basura a unos recipientes llamados contenedores. No diré que esto esté mal. Los servicios públicos hay que pagarlos.

Lo que no entiendo es que, además de pagar, tenga que contribuir al negocio de unos señores que no sé quiénes son y por qué les debo dar gratis la materia prima para sus negocios. Y negocio debe ser, dada la corrupción que a veces hay en la concesión de estos servicios o, no digamos, el interés de la mafia por ellos en Italia.

Yo, desde luego, no lo hago. Y no es que no me preocupe el medio ambiente, que sí me preocupa, pero no a costa de hacer el primo. Porque se supone que las empresas dedicadas al reciclaje pagan un canon a los Ayuntamientos, pero a mí, que soy el proveedor, no me pagan, ni me dan un botijo, ni tebeos ni nada.

Así es que el día que yo reciba una compensación por mis residuos, reciclaré. Mientras, que las empresas se entretengan en rebuscarlos en mis bolsas de basura.

Reciclar, carta al director “El País”.

Siguiendo con la parte más particular de mi experiencia como ciclista urbano, voy hablar de un dispositivo para la bicicleta: Bicygnals Indicators.

Bicygnals Indicators son unas luces para la bicicleta con el añadido de disponer de intermitentes delanteros y traseros; sin cables. Necesitaba intermitentes por la sencilla razón de no sentirme seguro al soltar una mano del manillar. Como ya he dicho, he aprendido hace bien poco. Al circular por la calzada y no señalizar mis maniobras es un gran inconveniente que me podría poner en peligro innecesario. Me hacen el apaño, la verdad, me dan tiempo para afianzar mis inseguridades con el tema manillar.

Ahora bien, lo que son las luces como producto, no es nada recomendable y caro. Consiste en dos soportes, para el manillar y la tija del sillín, y sus respectivas luces. El diseño no está mal, la verdad. Pero los materiales y consistencia son francamente dignos del peor de los productos de los chinos.

Para mi uso, y si alguien tiene una situación similar, me sacan del paso. Sin embargo soy consiente que no me van a durar mucho; por no hablar del coñazo de las pilas. Para cualquiera, basta y sobra, con señalizar con los brazos.

Antes de introducir otros temas, me parece lógico hacer una pequeña introducción de circulación ciclista. Hablar de “circulación ciclista” es una perogrullada a día de hoy. Es decir, la bicicleta es un vehículo, y como tal circula por la calzada con las mismas reglas que el resto de usuarios de la vía. Es como recalcar lo evidente. Por desgracia actualmente es cuestionado por gente a favor de la segregación del tráfico y que niegan la integración.

La creencia de que se puede utilizar (la bicicleta) como medio de transporte al margen del tráfico de vehículos no responde con la realidad. Huir del resto de vehículos utilizando aceras y carriles bici no evita la interacción permanente con el tráfico, llegando a ser estas interacciones incluso más arriesgadas, así como, perjudiciales para los peatones.

Biciescula Granada: Conducir una bicicleta por la ciudad

  • Circula por el centro del carril: Eres usuario de la vía. En calzadas con dos o más carriles puedes ser adelantado con seguridad.
  • Comprueba, señaliza y maniobra: Comprueba que puedes realizar la maniobra con seguridad, mira a tus lados y detrás. Señaliza con los brazos y ejecuta la maniobra.
  • Presta atención y advierte: Presta atención a los demás y advierte cuando sea necesario. Hazte visible.

Todo las explicaciones siguientes las conoce cualquiera, es simplemente seguir el código de circulación vial.

Circula por el carril de la derecha. Para maniobras de cambio de dirección, a la izquierda o derecha, ocupa el carril necesario.

Para cambiar de dirección a la derecha ocupa el carril de la derecha: observa, señaliza y ejecuta el cambio de dirección

Para cambiar de dirección a la izquierda en calzadas de doble sentido: ceñirse a la marca que separa los dos sentidos sin invadir la zona del sentido contrario. Observa, señaliza y ejecuta el cambio de dirección.

Circula por las rotondas. Ocupa el carril central o interior si no vas a salir de la rotonda, señaliza que vas a salir de ésta y ocupa el carril exterior para ello. Controla con la mirada, en todo momento, a tus dos lados. Comprueba que han visto la señalización de tus maniobras.

¿Qué más decir? Respeta las prioridades de paso (cedas, stop, etc), las regulaciones de parada y paso (semáforos, pasos de peatones, etc). Sencillamente sigue y respeta el código de circulación vial.

Más información, y fuente de mi entrada, en: Manual urbano de seguridad ciclista y Conducir una bicicleta por la ciudad. Ambos de Biciescula Granada.

Como ya he comentado, he aprendido a montar en bicicleta a los veintiocho años. No aprendí en su tiempo, y bueno, es algo que deseaba aprender.

Para mi no es una humillación. Es un incentivo para que muchos adultos se animen y para dejar claro que es fácil. Ahora bien, la habilidad para conducirla como es debido, la parecía, se obtiene con el día a día. Lo principal es saber guardar el equilibrio con una buena trayectoria recta. Necesario es, por ejemplo, soltar una mano del manillar para avisar maniobras de giro, parada, frenada para los otros usuarios o saber mirar atrás sin caerte para cambiar de carril.

He aprendido con las bicicletas públicas del ayuntamiento de Córdoba. Decir que las bicicletas están en malas condiciones de mantenimiento, son muy pocas bicicletas y paradas. A día de hoy no es un servicio útil, faltan paradas. Otro punto muy negativo es la obligación contractual, cuando obtienes el carné de usuario, de circular por el carril bici.

En cuanto a la elección de la bicicleta he pecado de novato y he sido mal asesorado. Como dije, he pasado de la afición de tiempo libre a la necesidad de movilidad urbana. Dicho lo anterior, mi elección ha sido una bicicleta de montaña.

En la tienda, la que está al lado de la biblioteca municipal central, está muy centrado en las bicicletas de montaña y carretera. Al final, he acabado con una bicicleta de montaña. Me resulta algo incomoda, sucia y poco adecuada para el uso actual que le doy.

No tengo cesta, porta bultos, protector en la cadena, pata de cabra, guardabarros, luces y otros elementos/accesorios que trae una bicicleta urbana de serie.

Le he puesto luces, tengo unos aretes para los pantalones, llevo mochila encima y ahora mismo con las luces no me admite guardabarros. Son inconvenientes, pero bueno, los puedo sobrellevar.

En cuanto a circular por la ciudad, pues sin sorpresas y lo habitual: por el carril bici; no hay otra y lo construye para nuestra seguridad. Aquí es donde llega la mayor parte de mi desencanto con la bicicleta y su utilidad real en la bicicleta.

La infraestructura segregacionista en Córdoba es inconexa e insegura. Que sea insegura es algo nato de la segregación del resto del tráfico. Ocasiona situaciones anormales y peligrosas para el ciclista.

Por seguridad y pragmatismo he decidido, como muchos otros, circular de forma integrada en el tráfico. Cumpliendo el código de circulación, para ser respetado y respetar a los otro usuarios de la calzada.

En otra entrada voy a desarrollar este interesante y polémico tema. Dos visiones, con el mismo fin, pero muy distintas formas de entender la movilidad ciclista en la ciudad. La que exige infraestructura segregacionista del tráfico y la que propone circular de forma integrada en la calzada.

Recomiendo echar un ojo a un escrito clave, de los compañeros de Granada, y otro sitio de referencia del ciclismo urbano integrado.

La falsa seguridad del carril bici urbano.
Ciudad ciclista.

Llevo, a día de hoy, algo menos de un año como ciclista urbano en la ciudad de Córdoba. Fue al principio una necesidad de aprender a montar en bicicleta a mis veintiocho años, luego una afición para el tiempo libre y ahora una necesidad de movilidad urbana.

En una serie de entradas en mi bitácora voy a ir desgranando mis impresiones como ciclista urbano, la movilidad en la ciudad, y todos las implicaciones actuales que trae el uso de la bicicleta.

A cada tema, su correspondiente entrada. Hay mucho que hablar: elección de la bicicleta, movilidad urbana, segregación (carriles bicis) o no segregar (circular de forma integrada en la calzada), la configuración de la ciudad, las cuestas, accidentes, el calor, la lluvia, el frio, la actual situación del ciclismo urbano, aparcamientos para bicicletas y mucho más.

Espero poder aportar mi granito de como veo el mundo del pedal, su actual situación y como lo interpreto. Sería deseable iniciar debate en los comentarios; es un tema muy actual y discutible.

Entradas antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.